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Introducción

En 1972 cuatro de los mejores hombres del ejercito de los Estados Unidos fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos. Hoy, buscados todavía por el ejército, sobreviven como soldados de fortuna. Si usted tiene algún problema y se los encuentra, quizás pueda contratarlos.

33 años mas tarde, los dias 22,23 y 24 de Octubre del 2005 un grupo de amigos alquilaron unos coches y se fueron a pasar unos dias a Donegal, Irlanda. El grupo estaba compuesto por: Jose, Marybel, Marina, Mercedes, Dunia, Javi, John y James. No podian ni imaginar lo que alli les esperaba.

Estos dos hechos, que aparentemente no tienen ninguna relacion entre si, y de hecho no la tienen, son solo una manera como otra cualquiera de atraer la atencion del lector sobre las aventuras y desventuras que aqui se narran. Ademas, ya de paso me ayudan a rellenar la introduccion con algunos parrafos, que no sabia que poner. Cumplido ya ambos objetivos, empecemos nuestro viaje.

Sábado

Al igual que las mayoria de las escapadas de fin de semana, la nuestra empezo un sabado muy de mañana. Teniamos que vernos en el aeropuerto de Dublin a las 09:00, lo cual para mi no era un buen comienzo. Afortunadamente consegui meterme con mi cara de dormido en el Aircoach camino del aeropuerto a una hora razonable.

Lo que bien empieza... nada mas subirme, el conductor (con un tatuaje enorme del celtic y 2 piercings) me dice que no hace falta que pague, que si alguien pregunta todo esta bien.

Eso es levantarse con el pie derecho.

Habiamos quedado en el aeropuerto porque ibamos a recoger los coches de alquiler alli mismo. Teniamos una reserva pagada para dos Opel Corsas, porque los Jaguars los tenian todos ocupados, una pena. Recoger los coches, aunque pudiera parecer facil, no lo fue: ¡nos pusieron pegas! Casi no nos dan el coche porque (segun se acababan de inventar) ellos no alquilaban coches a menores de 30 años. Y como ya lo habiamos pagado, la solucion que ellos proponian era: "dos piedras". Al final lo aclaramos y pudimos llevarnos los coches.

Llegamos a Enniskillen, donde pensabamos comer... peeero debido a un pequeño fallo de navegacion, resulto que estabamos en Irlanda del Norte. Nos dimos cuenta cuando alguien se acerco a un cajero a sacar dinero... y el cajero le pregunto que cuantas libras esterlinas queria. Terminamos comiendo alli con la previsible consecuencia de que fuimos sutilmente timados al comprar algunos bocadillos y algo de beber.

Eso si las vistas eran magnificas. Nos buscamos un merendero precioso para comer, cerca del rio, donde pudimos comprobar lo simpaticos y hambrientos que estan los patos por alli. Fue una pena que no pudieramos comprobar que tal sabian... porque habia alguno bien gordo al que yo le eche el ojo que nos podria haber dado de comer a todos.

Mas tarde fuimos a Donegal City un pueblo precioso al pie de una serie de lagos muy escarpados, donde visitamos un monasterio derruido que venia con un viejo cementario en desuso a juego. Todo ello a pie del lago, con un ambiente muy decadente. El atronador silencio que se respiraba agudizaba en vano los oidos, ya que no habia absolutamente nada que oir alli, el lugar era la perfecta desolacion, la imagen misma del paso del tiempo. Para reforzar el impacto a los sentidos que causaba el lugar, una neblina se cerro sobre nosotros, tapando la otra orilla del inmenso lago y dandonos la sensacion durante unos minutos de estar completamente solos en aquel lugar, perdido de la mano de Dios.


Silencio.
Esa noche la pasamos en Donegal City, en el hostal del pueblo. Hostal modesto aunque con grandes atracciones: tenian un cliff en la puerta de atras. Si si, al parecer estaban de obras y mientras si, mientras no, tenian una puerta trampa que daba a una pequeña caida como para matarse. Y si, la susodicha puerta resulto estar justo entre la habitacion de los chicos y la de las chicas. Hablando de habitaciones, no logro acordarme cual fue el motivo por el que nos quedamos la habitacion rosa para nosotros y ellas se llevaron la azul. Aunque si recuerdo claramente el motivo por el que nosotros fuimos a la habitacion de ellas en plena noche con las camaras en las manos :-p

En la cena nos encontramos con un grupo de americanos muy simpaticos, a los que creo que les cai muy bien cuando el reproductor (que estaba en aleatorio) le dio por tocar el himno nacional de los Estados Unidos (version de Faith Hill para ser exactos). Se creo un rollito muy bueno y muy tipical yankie alli ente nosotros.

Segun nos informo orgulloso el dueño del hostal, aquel pueblo, pese a ser pequeño, resultaba tener una enorme oferta de ocio nocturno: habia dos bares.

Acudimos al primero, que estaba bastante bien. Buena musica, mucho ambiente (de hecho, todo el ambiente como luego veremos). Pero a los 20 minutos decidimos irnos, pues solo habian entrado dos de nosotros y los de atras empezaban a tener frio de esperar en la calle. No, no es que hubiera cola o porteros ni nada de eso, es que sencillamente alli no cabia un alfiler.


Beer & Music
En el segundo bar la media de edad rondaba los 70, pero habia sitio para estar. Ademas habia musica tradicional irlandesa en directo, asi alli nos quedamos a tomar unas rondas de [inserte aqui su cerveza favorita] antes de irnos al catre, que habia sido un dia muy largo.

Domingo

Por la mañana Jose, Marina y yo visitamos el castillo de Donegal. Alli vimos una chimenea donde cabiamos los tres, vimos la historia del castillo y de la comarca, y por ultimo arriba del todo pudimos disfrutar de unas magnificas vistas.


Donegal Castle
De ahi fuimos a ver algunos acantilados. Recorrimos carreteras serpenteantes por entre las montañas, cruzando bellos paisajes cargados de autentica tradiccion irlandesa. Aquello si era la irlanda profunda. Finalmente vinimos a dar con uno de los acantilados mas grandes, donde dejamos el coche en un pequeño parking para subir a un peñasco proximo a ver las increibles vistas hacia el atlantico. Alli descubrimos que la gente habia ordenado todas las piedrecitas que habian podido encontrar por el suelo formando mensajes amor, paz, o simplemente nombres y fechas. Nosotros, como no, tambien dejamos nuestra huella hecha de piedrecitas en aquella colina. Algunos dejaron su nombre, otros pidieron deseos a aquel magico lugar, mas esto ultimo puedo dar fe de que no funciona. ¡O quizas el lugar no fuese tan magico como para concederme mi deseo!

Nuestra proxima parada fue Ardara. Encontrando por el camino paisajes turbadores y vistas ¡que cortaban la respiracion! Oh al menos eso decia la guia tan cachonda de Javi. Llegando a la hora de comer, era menester encontrar algun sitio para regalarnos una buena comida en medio de tanto turismo. Como sea que fuese que la oferta de Ardara en restauracion era tan inmensa, tornamosnos a separarnos, a hacer cada uno delicias de sus preferencias.


¿Quien fotografía al fotógrafo?
Mercedes, John y yo mismo dimos cuenta en un buen restaurante de algun pariente de los corderos que con tal agrado habiamos retratado escaso tiempo atras. La culpabilidad inicial quedo olvidada una vez comprobamos que en aquellas tierras se comia magnificamente.

Llegados a este punto de la tarde del domingo, la comunidad de Donegal tuvo que separarse, pues algunos tenian que trabajar al dia siguiente, lunes. Con Marybel al volante y acompañada de Jose y Marina, pusieron rumbo hacia Dublin, y entre fotos y abrazos los despedimos.

El resto, Mercedes, Dunia, Javi, John, y yo mismo pusimos rumbo despues hacia Letterkenny, lo que se supone que iba a ser una ciudad donde deberiamos poder encontrar algun sitio donde pasar la noche. Alli, Dunia y yo intentamos preguntar a algun nativo (mapa en mano) donde podriamos pasar la noche. A continuacion sucedio algo increible: todo el mundo se paraba a intentar ayudarnos. Todo el mundo. Hubo quien incluso nos invito a todos a pasar la noche en su casa! Textualmente: "...ese es el unico hostal que yo conozca por aqui. Si esta lleno os podeis venir a mi casa si quereis. Yo vivo alli, [señalando] encima de esa peluqueria, en el primero. Ahora voy a llevarle este cuadro [el chaval llevaba un cuadro empaquetado bajo el brazo] a un amigo, pero a partir de las 9 estare en casa. Si teneis sacos o algo os podeis quedar a dormir en mi salon sin problemas."


Los acantilados de Donegal
Ese tipo de cosas solo pasan en Donegal.

Cuando pasabamos mas o menos cerca de donde se supone estaba el B&B aquel, preguntamos a una mujer, la cual nos dijo que... la siguieramos! Si si, nos llevo directos al hostal este, que resulto no estar nada cerca de donde estabamos. Estaba un poco subido en la ladera, asi que subimos un par de buenas cuestas.. a la zaga de la mujer! Que parecia ser la que tenia mas interes en llegar a aquel sitio, segun las ganas con las que andaba. (Esta gente de la irlanda profunda, que nos da mil vueltas a los de ciudad.)

¡El hostal era magnifico! Era todo muy nuevo y resulto estar vacio en otoño, asi que disfrutamos de la casa entera para nosotros. Los dueños vivian en una casa contigua, dentro del mismo terreno. Nos preparamos una cena y mientras estabamos a ello vinieron dos chicas a pasar la noche, dos francesas para mas señas. Es mas, una se llamaba Aurora y la otra Eileen.


Letterkenny
Una vez convenientemente cenados, nos dirigimos al pueblo que segun parecia acogia esos dias una especie de feria, con atracciones donde montarse y ese tipo de cosas.

Alli solo por entrar ya nos hicieron pagar, cosa rara esta. Una vez dentro nos montamos en una atraccion redonda que giraba y botaba... conocia popularmente como "la olla"; que dicho sea de paso tiene todo el premio. Y luego en la atraccion mas grande de todas, una de esas que te suben altisimo y luego te tiran dando vueltas, a veces boca abajo a veces boca arriba. El martillo creo que lo llaman en algunos sitios.

Despues de eso nos fuimos a una herriko taberna, digoo a un bar del Sinn Fein. No es broma, nos quisieron vender loteria del Sinn Fein y todo, pero claro como no pensabamos estar mucho en la ciudad... pues pasamos. Alli habia un grupo cantando musica irlandesa de la autentica... y poniendo a parir a varias personas con nombre y apellidos, y a varios colectivos de cierta isla cercana. Una de los estribillos se me quedo grabado, decia asi: "stay away of the way of the IRA", que viene a decir: "No te pongas en el camino del IRA". El bar daba en llamarse "Wolfe Tone", que resulta ser un patriota irlandes de los autenticos, con una muerte poco afortunada, aunque muy heroica.

El bar estaba decorado con viejos retratos en blanco y negro de personajes, a veces anonimos, a veces con nombre y apellidos. Tambien habia algunas fotos mas modernas a color de los años 70 y 80. Detras de cada uno de aquellos rostros se escondian historias. Las historias de muchos vecinos y antepasados, padres, madres, hermanos, de las gentes alli presentes aquella noche. Aquel bar, su gente y las miles de historias con las que habian llenado las paredes estaban gritando la historia de este pais por cada poro de su piel. Fue una noche magica.

Para acabar, tocaron el Himno Nacional de Irlanda, y todos nos pusimos de pie alli junto con los nativos (cuando estes en Roma...), con una mano en el corazon, mientras mirabamos de reojo como todo el mundo lo cantaba a la par que el grupo.

De camino a casa, se levanto muchisima niebla, y entre eso, todas las Guinness que cayeron, que no conociamos la ciudad, que estaba todo muy solitario y la leve llovizna que empezo a caer, hicieron que al dia siguiente al levantarme me preguntase si todo aquello habia sido o no un sueño...

Lunes

El Lunes, aunque era el ultimo dia y nuestras expectativas podrian ser a priori menores, resulto venir cargado de sorpresas. Como teniamos el hostal entero para nosotros solos (y su cocina) pues nos pegamos alli mismo un buen desayuno antes de salir a recorrer esos caminos y sendas. Alguno cometio pequeños errores de calculo debido sin duda a las legañas que todavia llevaba en los ojos: me bebi todo el zumo que las francesas habian dejado en el frigorifico. Ejem, fue sin querer lo juro.

Lo primero fue ir a visitar una fortificacion llamada Grianan of Aileach de la edad de hierro. Con unas vistas magnificas sobre los lagos y rias y peninsulas que alli se forman. Es una estructura circular sin techo, de unos 4 metros de alto, con muros anchos y una puerta angosta. Se puede subir al borde mismo de la muralla circular para bien atacar a alguien de fuera o ver un espectaculo dentro. Asi dicho en plata y para que se hagan una idea, pues como una plaza de toros de piedra de hace 3100 años mas o menos. Vista en 3D de Grianan of Aileach.

Nuestra proxima parada, 5km al noroeste, recomendada por la guia tan cachonda de Javi fue un cementario desolado que inspiraba "melancolia y decadencia". Ademas este cementerio, que pudimos ver que estaba completamente abandonado, guardaba una de las cruces mas grandes y, antiguas y mejor conservadas de toda Irlanda, la cruz celta del siglo septimo conocida como "Fahan Cross". Ademas se da la circunstancia de que la cruz tiene una inscripcion griega, algo nunca encontrado en ninguna otra parte de irlanda.


Cinco turistas y un destino
Pusimos rumbo norte hasta la ciudad de Buncrana, una ciudad costera al norte de Donegal. Alli vimos el Keep (fortaleza militar) que se encontraba en una pequeña lengua de tierra, a la cual se accedia por medio de un puente a tal efecto alli colocado, sobre un rio de aguas bastante bravas para estar desembocando. En mi vida vi nada igual, con semejante torrente de agua desembocar un rio al mar.

Volvemos al centro del pueblo a tomar cafe, pues hemos quedado con un amigo de Dunia llamado Fichra, irlandes el. Tambien conocimos a su madre, Leonor, que estaba en el lugar. Tomamos unos cafes y hablamos largo y tendido. Nos conto Fichra, que habla español, de como el habia estado viajando por Mejico y España, de como estudio en Segovia y del tiempo que paso en la alpujarra de Almeria y Granada, y de algunas de sus aventuras y desventuras en todo ese tiempo; las cuales digo sinceramente, me llegaron muy hondo, pues creanme si les digo que a tales aventuras no se les hara justicia hasta que no las vea convenientemente narradas al detalle entre dos tapas. Por gran viajero y aventurero tengo a este amigo, que tan facilemte se nos colo a todos los que alli le conocimos en el corazon.

Dado que el era de la zona, quiso enseñarnos algunos sitios de por los alrededores, a lo que nosotros aceptamos gustosos y encantados. Nos tuvimos que apretar un poco todos en el pequeño Corsa en el que ibamos, pero merecio mucho la pena por los lugares magnificos a los que nos llevo.


Dunree Fort
Primero fuimos a, Dunree Fort, una fortaleza costera que se uso durante la Segunda Guerra Mundial. Era una fortaleza a pie de acantilado, esculpida en la roca. Era toda muy gris, hecha con mucho cemento. Transformado ahora en museo militar, se podian ver en exposicion muchas de las herramientas y armas, y mil aparejos militares mas. Esta fortaleza maritima, clave para el control del Atlantico Norte. Dunree se construyo inicialmente durante las guerras napoleonicas, y fue ampliada en numerosas ocasiones, siendo su periodo de mayor actividad la Segunda Guerra Mundial. Su uso militar ceso tan solo hace una decada.


En busca de la catarata perdida
Lo siguiente que nos mostraria Fichra seria una gran catarata que alli habia, preciosa, si bien bastante escondida. Dejamos los coches en un ensanche de la carretera y caminamos por unos paisajes otoñales preciosos. Todo el monte estaba salpicado de tonos ocres, dorados, verdes, purpuras... y nosotros remontamos parte de aquel pequeño valle, en busca de la magnifica catarata que al final se encontraba. Como fuera que empezo a lloviznar, el camino de vuelta lo hicimos bastante mas rapido que el de ida. He de señalar aqui que durante todo el tiempo, pese a encontrarnos en pleno otoño, pudimos disfrutar de un tiempo magnifico.

A punto estuve de comprarme una chaqueta con los colores del county Donegal, pero Fichra me aconsejo que me esperara a ir a su pueblo, que alli estaba mas barata.

Como se hacia tarde y nosotros aun debiamos volver hasta Dublin, fuimos a Carrigans a dejar a Fichra. Alli nos tomamos un ultimo cafe de despedida, y fuimos Fichra y yo en un plis a comprarme la chaqueta.. cosa que no estuvo falta de complicaciones, pues habian subido el precio! Que mala suerte, yo que esperaba ahorrarme unas pelas... y me iba a salir mas caro que en el pueblo anterior! Por suerte Fichra tiene tres pares de labia y le dijo al dueño que habiamos ido hasta alli expresamente porque el habia comprado la misma chaqueta dias antes y habiendole parecido un buen precio, me habia recomendado venir alli a por otra. Contandole tambien que yo no era de alli y que esa misma noche tenia que volver a Dublin, y que andaba escaso de fondos, diose el hecho de que le toco Fichra la tecla al dueño, que nos hizo la ansiada rebaja. Yo de mayor quiero ser como el jaja.

Nos hicimos la foto-finish y nos despedimos, poniendo rumbo a Dublin.



Foto Finish
He de dar las gracias aqui a Javi, que despues de tantas vueltas y tanto turismo, estando todos tan cansados como estabamos, tuvo el que darse la paliza de conducir de un tiron hasta Dublin, lo que sumado a todo el volante que se habia chupado ya los 3 dias y a que incluso con esto no perdio la sonrisa ni el bueno humor en ningun momento, hace que le debamos todos mucho por aquel viaje. No hubiera sido lo mismo sin ti!

Y tampoco podemos dejar de darle las gracias a la otra conductora al volante, Maribel, que conducio el segundo coche todo el tiempo que hizo falta, y tambien se dio el domingo la paliza de llegar hasta Dublin de un tiron. No hubieramos llegado hasta alli sin ti! Muchas gracias en nombre de todo el equipo a los dos!

Una vez llegados a Dublin, hechos polvo y con la hora un poco pegada, entregamos los coches y disolvimos la comunidad de Donegal...

...hasta la proxima.