Nos levantamos mas temprano de lo que pensabamos y hubieramos querido. Pero era el ultimo dia, y aunque necesitabamos dormir doce horas, queriamos sacarle todo el jugo al ultimo dia, ya habria tiempo de descansar.
Si el salon de Keane nos habia dado la impresion de ser realmente comodo la noche anterior, ahora por la mañana nos parecia sencillamente magnifico. Tal y como nos prometio, las vistas sobre el lago desde la habitacion eras extraordinarias, y entre el embarcadero y nuestro edificio habia una terracita con mesas al sol, realmente apetecible.

El salon de Keane
Fuimos a desayunar a la cocina y era como estar en casa, pero con servicio. Se ve que esa noche no habia muchos huespedes, o quizas todavia estaban digiriendo restos de Guinness y no podian levantarse tan temprano. Sea como fuese, desayunamos solos en la mesa de la cocina con un magnifico servicio.
Hasta ahora yo pensaba que los desayunos continentales eran de lo mejor de su categoria. Estaba equivocado. Aqui tenia a un cocinero preguntandome cual iba a ser mi menu, podia pedir cualquier cosa, y me la prepararia a la vista a escasos metros mios. Aqui el cocinero no era ese inmigrante ilegal anonimo detras de bastidores cocinado para 50 personas, era un tipo simpatico que queria cocinarme lo que mas ilusion me hiciera.
Me tome el mejor full irish breakfast de toda mi vida y las cuatro proximas reencarnaciones.
Una vez arreglamos los papeles en recepcion, nos montamos en el coche y pusimos rumbo a Tralee.
La ciudad capital del condado de Kerry era mas grande de lo que nos esperabamos. Despues de pasar por villas de 4 casas, Tralee en comparacion parecia Nueva York. Es una ciudad muy moderna, de amplias calles y plazas, con abundante comercio. Por primera vez en muchos dias veiamos de nuevo algunas de las grandes firmas del pais, modernos edificios de 4 y 5 plantas con enormes galerias comerciales repletas de tiendas. Todo en contraste con las aldeas y los mercados rurales por los que habiamos atravesado. A pesar de todo, la ciudad tiene solo 22000 habitantes, pero a mi me da la impresion de que actua como nucleo comercial para una gran cantidad de poblacion rural.
Cual fue nuestra sorpresa cuando, al volver una esquina y dar a la plaza principal del pueblo, vemos un puesto de propaganda del Sinn Fein. Estaba formado por dos grandes lonas. Habia montones de banderas irlandesas ondeando sobre el techo y las paredes estaban forradas de carteles con fotos en blanco y negro de personas, a juzgar por los peinados, de los años 70. Curiosmente, no faltaba gente para acercarse a hablar con alguno de los representantes, y muchos se alejaban con pegatinas en el pecho donde podia leerse: "Sinn Fein - Make partition history". Que es la nueva manera de decir que la isla no deberia estar partida en dos paises.

Puesto del Sinn Fein
Dicen que cuando en Roma, haz como los romanos, pero como en cien años todos calvos, hicimos un par de fotos y seguimos nuestro camino.
Entre tantas tiendas desatamos un poco nuestra fiebre consumista, comprando mas viveres, algunos regalos y recuerdos bonitos, y tambien algunas chorradas que no necesitabamos.
La hora de comer se nos acercaba rapidamente, y aun queriamos ver un castillo mas antes de poner rumbo definitivo a Dublin. Buscamos el coche, lo cual no fue tan facil como parecia, aquella ciudad era mas grande de lo que pensabamos y nos despisto un poco. Finalmente abandonamos Tralee y pusimos rumbo a County Limerick, saliendo asi de County Kerry.
El camino no estuvo exento de ocurrencias. Faltaba un minuto para las 2 de la tarde y conduciamos rapidamente por una magnifica autopista nueva. Nuestras ruedas se pegaban al asfalto aun negro intenso, mientras adelantabamos a cualquiera que se pusiese a tiro. Despues de tantos dias sumidos en carreteras infernales de montaña con miles de curvas, era gratificante poder pasar de 80km%h. Ademas la autopista lo pedia, recta y ancha como ella sola. Debian de haberla terminado hace poquisimo, pues aun se veia la tierra removida en los margenes, material de obra, y algunas maquinas aqui y alli. Fue entonces cuando lo vimos, sobre el lado izquierdo de la autopista, aprovechando una loma, sobre un enorme cartel de fondo blanco podia leerse en letras negras: "Hemos terminado la autopista 20 semanas antes de lo previsto".
De piedra nos quedamos, o, mejor dicho, de asfalto. 20 semanas son unos 5 meses, casi medio año. Esta gente habia terminado de hacer una autopista casi medio año antes de la fecha prevista. Para situarnos de nuevo: estamos en Kerry, la Irlanda profunda, y esta autopista conecta Tralee de 22,000 habitantes con Newcastle, Adore y Bunraty, ciudades mas bien modestas en cuanto a poblacion. Me pregunto que pensarian estas gentes si yo les dijese que en donde yo vengo, todas las obras se finalizan a la vez cada 4 años, independientemente de cuando se empiecen o de la complejidad de estas. A buen entendedor...
No se que debe imponer el Polo granate que llevabamos que todo el mundo se nos echaba a la derecha para darnos paso. Y asi ibamos, exprimiendo al maximo la mecanica para robarle minutos al reloj: teniamos que ver un ultimo castillo antes de partir de vuelta para Dublin.
Poco antes de entar a la ciudad de Limerick, el cuentakilometros marca ¡los 1000.0 Km exactos! Teniendo en cuenta que lo cojimos con tan solo 1047Km, estamos realmente cerca de doblarle el kilometraje al coche.
En la ciudad de Limerick no vemos mucho, la cruzamos 3 o 4 veces hasta que encontramos la salida que buscamos. Pero si tengo un recuerdo curioso, me acuerdo de ir por la avenida mas principal de la ciudad, de 4 carriles de sentido unico, y pegar un frenazo cada dos por tres porque alguien se te cruzaba: no habia semaforos! No se que tendran en esta ciudad en contra de los semaforos, pero yo creo que un cruce de dos avenidas, 8 carriles en total, bien merece un semaforo. Alli no pensaban igual. Encima, en cada cruce nos pasaban 20 coches hasta que podiamos avanzar, era realemtne frustrante. Poco a poco le pillamos el truco a conducir por alli. No es cuestion de frenar cuando alguien se te cruza, sino de acelerar rapidamente, para que vea las intenciones de uno y sea el otro quien frene. Arriesgado sin duda, pero efectivo como el solo. Una vez aprendimos esta tecnica, ya no se nos colo nadie mas en un cruce, y avanzamos mas rapidamente.
Tal y como entramos, salimos del condado de Limerick, sin poner un pie en el suelo. Supongo que no podre decir que he visto mucho. Sea como fuere, entramos en el condado de Clare, donde ademas de nuestro castillo, estan los famosisimos cliffs de Moher, que desafortunadamente se quedan pendientes para otra ocasion.
Eran ya las tres y media de la tarde del viernes cuando llegamos al castillo de Bunraty. Pero aun pasarian casi 20 minutos mientras buscabamos aparcamiento y la entrada a todo aquello. No podiamos saber que cada minuto estaba contando.

Llegando a Bunraty Castle
Por fin a las 3:50 compramos la entrada a una encantadora repecionista que nos dijo: "Daros prisa, porque a las 4 cierran las puertas del castillo, y no podreis entrar, y desde aqui os tomara 10 minutos cruzar los jardines y llegar hasta el".
Tantas cosas pasaron por mi mente en esos momentos. Si hubiese habido camara oculta, un gancho y flores, entonces, hummmm, entonces tampoco hubiera tenido gracia. Acababamos de pagar 20 euros por unas entradas que quizas no valiesen para nada, y para llegar hasta alli, habiamos conducido a 170km/h durante casi 3 horas, nos habiamos perdido en Limerick incontables veces, pero aun asi no nos habiamos ido a Dublin sin ver esto. De buen seguro nos cojeria la noche antes de llegar, y esta señorita me acababa de decir que me vendia un par de entradas que quizas no valiesen para nada, haciendonos tirar medio dia a la basura.
Abri la boca; la señale con mi indice; abri un poco mas la mandibula incredulo, y sali corriendo blasfemando en varios idiomas en simultaneo, atravesando los jardines cuan enfurecido turista a la carga. Corri hacia el castillo como si fuese a tomarlo yo solo. Creo que hacia algunos siglos que nadie cruzaba la llanura final antes de la puerta del castillo con tanta velocidad y tanta mala leche. Temi que el guarda, al verme cargar contra la puerta de esta guisa, levase el puente en el ultimo momento, anulando mi avanzadilla, pero quiso dios que no fuera asi. Entre en el castillo aun corriendo a las 3.58 minutos exactamente, y nada mas llegar pude ver como 2 guardas venian camino de la puerta y la cerraban, detras nuestra.
Me pregunte si habria alguien ahora mismo comprando una entrada para ver una puerta cerrada. Tambien me acorde de la que me la vendio a mi, y de gran parte de su familia.
Fuera como fuese, habiamos entrado por los pelos. Despues de unas vacaciones tan redondas, no ibamos a dejar ahora que empezasen a estropearse. Ahora la pregunta era, cuanto tiempo nos iban a dejar estar antes de empezar a echarnos? Tras preguntar me dijeron que teniamos 50 minutos. Me parecio razonable y empezamos nuestra visita.
Bunraty no es un castillo como cualquier otro, aqui, ademas de imponer duras pruebas atleticas a los turistas que llegan con la hora pegada, han decorado todo el interior. No se ve la fria piedra por ninguna parte. Todo el interior esta encalado y ricamente decorado con piezas medievales. En las habitaciones se recrea el modo de vida de la edad media, mediante utensilios y cuidadas y detallistas recreaciones artisticas.

Uno de los salones
Los salones poseen largas mesas ceremoniales, y las paredes estan adornadas con bellos cuadros y tapices.
Todo esto causaba un gran contraste con la mayoria de visitas que habiamos hecho, habiamos visitado mayormente ruinas. El ver por fin un castillo cuidado y en uso era agradable, despues de visitar tantas ruinas y piedras desnudas, donde mas que ver, se intuia. (es lo que tienen las ruinas). Si bien es interesante y divertido a veces ejercitar la imaginacion y recomponer a partir de trozos lo que fue un castillo, sus murallas y los mil detalles que hacen que este todo vivo, otras veces, esta bien poder verlo directamente. Te ayuda a rellenar huecos. Sobre todo al ver como estaban construidos los tejados, que al ser de madera, suelen perderse pronto.
Tambien pudimos visitar los torreones y disfrutar de las bellas vistas sobre toda la comarca que nos ofrecian.

Una de las estancias
Los 50 minutos pasaron volando, y antes de darnos cuenta, llego la hora de irnos. Pese al gran esfuerzo y las altas espectativas que habiamos puesto en visitar el castillo de Bunraty, este no decepciono, es realmente impresionante.
Segun pude saber, en el salon de la planta baja celebran comidas y cenas, y puede alquilarse para banquetes privados.
Ademas del castillo, en los jardines hay una villa tradicional irlandesa, con montones de bogs irlandeses visitables, donde tambien esta recreado el estilo de vida rural tradicional de aquellas tierras. Visitamos algunos, pero el tiempo se nos echaba encima y estabamos en la costa oeste aun, y teniamos que cruzar toda la isla hacia el este para llegar a Dublin. De buen seguro que llegariamos ya bien entrada la noche.
Hicimos un ultimo tentempie, unas ultimas fotos del castillo, y muy a nuestro pesar, nos metimos en el coche para volver a Dublin.
Se habian acabado la semana y la vacaciones. Volviamos a casa con un buen sabor de boca. Habiamos exprimido cada minuto de cada dia al maximo. Desde el amanecer hasta bien entrada la noche. Habiamos conseguido subir con exito el Carrauntohill, el punto mas alto de la isla, y esto solo ya nos hacia tremendamente felices. Tambien habiamos estado en el punto mas al sur y mas al oeste de la isla. Habiamos recorrido poco a poco, trocito a trocito todo kerry, hablando con sus gentes, de una forma muy cercana a la tierra. Realmente nos habiamos dejado seducir por sus bellos paisajes y por sus encantadoras gentes.
Pero como siempre hay que dejar algo para volver, nosotros dejamos las Skellings. Ir a esas islas hubiera significado coger un barco por la mañana y volver por la tarde, en otras palabras, gastar todo un dia. Y si bien nos parecian unas islas con unos paisajes verdaderamente hermosos, habia demasiadas cosas en tierra firme que aun estaban por ver.
Por eso, para la proxima vez que vengamos a Kerry, dejamos las Skellings y como no, pasaremos la noche en casa de nuestro amigo Keane.