Poco antes de las 10 llegamos a la entrada del castillo, esta vez si estaba abierta. Digo entrada del castillo por decir algo, pues aquello si bien era un edificio de piedra, no era el castillo en si. Este no se veia por ninguna parte.

El castillo, al fondo
Una vez con entradas y plano en mano, nos damos cuenta de que estamos a la entrada de los jardines de todo el complejo, que ademas del castillo, lo componen ciertas formaciones rocosas, un lago, un bosque y la "Blarney House", una casa señorial de 1874.
Caminamos durante largo rato por una senda, cruzando bellos jardines con inmensos arboles. De repente y sin previo aviso, vemos el castillo ante nuestros ojos. Aun estamos lejos, pero parece muy alto. Tiene una base cuadrada relativamente pequeña para su altura, lo que le da mayor verticalidad al conjunto.

Yo, pose de Robin Hood
Una vez dentro, vamos subiendo poco a poco hasta el ultimo piso, para disfrutar de las magnificas vistas y para cumplir con la tradicion como buenos turistas y besar la "Piedra de la Elocuencia", en irlandes "Lia Fáil", la piedra del destino.
Muchas son las leyendas sobre el origen de esta piedra, incrustada en una de las torres del castillo. En algunas de ellas, esta piedra fue usada por Jacob como almohada y mas tarde traida a Irlanda por Jeremias. En otras, esa es la legendaria piedra de Ezequiel, escondida por David y traida a Irlanda durante las cruzadas. Incluso hay otras leyendas que afirman que es la piedra sobre la que Moises golpeo para hacer brotar agua en medio del desierto durante su huida de Egipto hacia la tierra prometida.

Torreon y vistas
Cientos de años mas tarde, una bruja que fue rescatada a punto de ahogarse revelo los secretos de la piedra al clan de los McCarthys. Entonces Cormac Teige McCarthy, el Señor de Blarney, se supone que la uso consigo mismo y asi consiguio, solo mediante palabras, salir victorioso de la dificil posicion en que la reina de inglaterra, Isabel I, le habia puesto al pretender invadir Irlanda y hacer subditos suyos a los nobles irlandeses. Esto, que es un hecho historico, se considera el inicio la la leyenda moderna sobre la elocuencia de la piedra.
Una vez fuera del castillo fuimos a visitar el bosque, donde segun la guia, nos aguardarian mas sorpresas. Si bien en el castillo habiamos estado acompañados en todo momento por alguna que otra persona, en el inmenso bosque estabamos solos. No me extraña que desde el pueblo no pudiesemos ver el castillo, ¡ahora desde el bosque tampoco! Solo nos alejamos durante unos pocos minutos y nos perdimos totalmente al no tener la referencia del castillo. Simplemente los arboles eran enormes y tupidos, no habia manera de orientarse. Asi que decidimos caminar sin rumbo fijo hasta dar con algo interesante.

Besando la piedra
¡Y con algo interesante dimos! En una de las partes del bosque, hay un pequeno tunel con escalones, todos ellos tallados en roca pura, atravesandola, que conducen a un balcon en lo alto de la inmensa roca. Impresionante. Se supone que si subes y bajas todos los escalones de espalda y con los ojos cerrados, se te concedera un deseo. Desde luego, hay que ver las cosas que nos hacen hacer a los turistas en algunso sitios. ¡La visita al castillo de Blarney estaba siendo de lo mas interactiva!
Al rato de volver a merodear por el bosque, llegamos a un Dolmen, que si bien era enorme, no pesaba tanto como parecia a simple vista. Si no miren la foto que acompaña. Por suerte en este dolmen la tradiccion turistica no imponia ningun rito, con comtemplarlo y hacer algun foto graiosa bastaba.

Escalera de los deseos
Sobre las 12 y poco nos cansamos de estar perdidos en el bosque y decidimos regresar al coche a por el siguiente punto del dia. Conducimos algo mensos de una hora hasta Kinsale.
Kinsale, en el condado de Cork, es un pequeño pueblo costero que en los ultimos años esta viviendo un segundo explendor al ser el destino favorito de muchos en los meses de verano. Cada vez mas irlandeses estan comprando segundas viviendas aqui. La oferta de este pequeño pueblo se basa en el golf y en su magnifico puerto, resguardado del mar en una ria.

Obelix
Al poco de pasear por el pueblo, nos dimos cuenta de dos cosas: que para ser un pueblo pequeño tenia mucha vida. Las calles estaban limpias y adornadas con flores. Al igual que las casas, que tambien estaban cargadas de flores y pintadas en vivos colores. Estaba claro que si Kinsale estaba viendo florecer su turismo era gracias al trabajo duro del ayuntamiento y los vecinos.
El puerto era muy nuevo y repleto de barcos y yates recreativos. Nada de barcas de pescadores. En Irlanda y en especial en toda la costa sur-oeste hay mucha aficion por las regatas, y Kinsale era uno de los princiapales puertos deportivos de toda la zona.
Pero Kinsale hace ya tiempo que figura en los libros de historia. En la bahia de Kinsale fue donde la flota inglesa derroto a la famosa Armada Invencible en 1601. Fuerza esta que ademas de naves españolas tambien contaba con numerosas fuerzas irlandesas. Parte de la Armada Invencible, que se hayaba refugiada de tempestades en la inmensa bahia de Kinsale, fue sitiada por las naves inglesas, que aguardaron dias en la entrada de la bahia en lo que se conoce como "el sitio de Kinsale". Finalmente la Armada Invencible salio a mar abierto donde sucumbio al fuego de los cañones ingleses.

Idoia en Kinsale
Si bien parte de la Armada consiguo seguir su curso bordeando Irlanda en su intento por alcanzar Inglaterra, la mayor parte de la participacion irlandesa quedo derrotada. Esto motivo el famoso "Flight of the Earls", donde un buen numero se nobles irlandeses se procuraron salvoconductos a distintas regiones europeas, creando un vacio de poder que fue rapidamente utilizado por Inglaterra.
Salimos de Kinsale en coche para ir a visitar Charles Fort. Esta a tan solo un par de kilometros, podriamos haber ido andando por el camino que reccore la bahia, ademas el tiempo es maravilloso, ¡no parece Irlanda! Pero tenemos muchas mas cosas que ver, asi que decidimos ir en coche. Comemos al lado del fuerte, con unas vistas de puerto de Kinsale maravillosas, antes de entrar a visitarlo.
Este fuerte, construido entre 1670 y 1680 por Charles II, fue utilizado por los ingleses para defender Kinsale, punto vital importancia estrategica, de nuevos ataques españoles o franceses. Desde su construccion y hasta su abandono en la guerra de la independencia de Irlanda en 1922, este fuerte jamas ha sido tomado por naves enemigas, protegiendo efectivamente a Kinsale durante 242 años. Una marca envidiable.

Panoramica de Kinsale
En el lado opuesto de la bahia, frente a Charles Fort, se encuentra James Fort, otro fuerte de menor tamaño que el primero. Entre los dos, hacian de la bahia de Kinsale un bastion encomiable. Durante tiempos de guerra, solian tenderse unas cadenas bajo el agua entre ambos fuertes, sumergidas, de manera que al tratar las naves enemigas de penetrar rapidamente hasta el fondo de la bahia para evitar una lucha en la entrada, rasgaban sus propias quillas, hundiendose en pocos minutos bajo el, si hacia falta, intenso fuego cruzado de los cañones de ambos fuertes.

Maqueta del Charles Fort
Dentro del fuerte, me llevo una gran sorpresa nada mas entrar: ¡alli hay edificios de hasta 5 plantas! Y desde fuera no se veia nada. La verdad es que yo no se mucho sobre construccion de fuertes modernos, pero alli aprendi bastante. Por lo visto, una vez que se invento la artilleria pesada, los castillos medievales dejaron de tener sentido, pues caian facilmente bajo el fuego de los cañones. Asi que en lugar de construir a lo alto, los fuertes empezaron a ser cada vez mas bajos, pero con muros mas gruesos. De hecho, los muros de Charles Fort estan hechos de tierra: dos murallas de roca y en medio unos cuantos metros de grosor de roca y tierra. Era la unica manera de detener el impacto de los cañones.
Lo que no me esperaba es que el diseño tambien incluyera ¡cavar en el centro! Por un lado tenemos que no se puede construir nada que sobresalga por encima de las murallas exteriores que no son muy altas que digamos, y por otro lado necesitamos sitio donde almacenar todo el arsenal de un fuerte, y tambien, como no, dormitorios para toda la tropa. Solucion: detras del grueso muro exterior, se cava todo lo profundo que se pueda y se hacen varios edificios, ¡uno era de hasta 5 plantas!

Yo en el fuerte
Lo malo que le veo es que las habitaciones de las plantas bajas no van a ser muy luminosas que digamos.
Sobre las 5 de la tarde dejamos atras Kinsale, con un buen sabor de boca, y nos dirigimos hacia Timoleague, nuestro proximo destino. El cuentakilometros marca 366.8km y aun estamos en el condado de Cork! Nuestro objetivo principal esta aun mas alla, en el codado de Kerry, ¡pero saltarnos todo esto seria imperdonable!
El camino que seguimos ahora es bellisimo. La carretera serpentea por todo el litoral, y no podemos resistir la tentacion de parar en cada arcen para contemplar las vistas y sacar alguna que otra foto. De camino vemos una pequeña playa, y tampoco podemos contener la tentacion de bajar a verla.
En Timoleague (en irlandes Tigh Molaige) hacemos una parada rapida para visitar un monasterio franciscano derruido. La ciudad toma su nombre del original en irlandes, el Tigh Molaga, que quiere decir "la casa de San Molaga". Este santo, es conocido por ser quien introdujo la apicultura y con ello la miel, en Irlanda, hasta entonces desconocida. San Molaga fundo el monasterio en el 1240. Mas tarde fue ampliado en 1312 y a principios del siglo XVI de nuevo. Finalmente, los monjes se dispersaron a causa del Reformismo. El ultimo fraile abadono la abadia en 1629.

Idoia en la ventana
A dia de hoy, los vecinos del lugar siguen utilizando el extenso terreno consagrado para ritos funebres.
Si bien no habia mucho visitable esta vez, (lo que queda de el conglomerado de edificios esta en ruinas), tampoco nos decepciono el lugar. Si uno viaja con la mente y el corazon abiertos, no hay visita pequeña ni lugar en el que no se aprenda algo nuevo. Tanto Idoia como yo mismo, poco a poco, empezabamos a quedar cautivados de estos bellos paisajes y de la historia de sus gentes. Y todo apuntaba a que una vez llegados a Kerry, todo no haria mas que mejorar.
Volvemos otra vez al coche y ponemos rumbo a un circulo de piedra megalitico que felizmente se hallaba en las inmediaciones. Si bien he de recalcar que hasta ahora la conduccion a cargo de Idoia y los servicios de orientacion a cargo del Mapero Mayor habian sido excepcionales, para encontrar el circulo de piedras nos falto maña. A nuestra favor dire que no estaba en absoluto señalizado. Pero como sabiamos que nos estabamos moviendo en un radio muy pequeño, decidimos probar una a una por todas las carreteras y senderos del lugar hasta dar con el. (Lo cual a la postre se vio que no fue la estrategia mas optima aseguir, pero ya se sabe: cuando solo hay un candidato, ¡solo hay una elecccion!) Despues de pasar por enesima vez por la puerta del mismo granjero, que empezaba a sospechar de nosotros dimos por fin con el lugar.
Por increible que parezca, ¡alli no habia absolutamente nadie! Desde luego, con tan mala señalizacion, ¡un premio nos tendrian que haber dado! Curiosamente, habia un chaval en una especie de micro-oficina (lease, container de obra con ventanita) vendiendo folletos sobre la zona a 50 centimos. A mi me dio la impresion de que despues de que llegasemos nosotros, el total de ventas del dia ascendia exactamente a dos. Se me ocurrio una idea completamente alocada: dejar los folletos en una mesita fuera, y poner una hucha dentro de la oficinita con una ranura al exterior. Asi puedes coger tu mismo el folleto y dejar los 50 centimos. Sea como fuere, opte por guardarme mi consejo sobre optimizacion de personal, algo me decia que aquel chaval no lo sabria valorar.
El circulo de piedra megalitico, es uno de los muchos circulos que pueblan Irlanda e Inglaterra. Segun he leido, hay muchisimos mas aqui que en la europa continental. Pero la tremenda diversidad de formas, tamaños, orientaciones y usos, hace pensar que no todos derivan de un unico estilo.

En el dia mas corto del año
amanecera por alli
Este en particular, estaba rodeado por varias restos prehistoricos que sugerian la existencia de un poblado en las inmediaciones. O por lo menos es lo que le da a uno por pensar cuando ve los cimientos de piedra de chozas redondas, un estanque cuadrado a modo de lavadero, y un sistema de canalizacion del agua que bajaba de la ladera para que pasase por debajo de algunas chozas y llegase hasta el lavadero. Asi sin un experto a mano, es la impresion que me dio.
El circulo de piedras, parece ser que tenia funciones astronomicas y rituales. A traves de la observacion, se han podido identificar las piedras que marcan el amanecer del dia mas corto y mas largo del año. Gracias a esto, y a otra serie de piedras que marcaban meses y tiempos intermedios de año, los primeros habitantes de estas tierras podian saber cuando empezaba el verano, cuanto quedaban para los examenes de septiembre o incluso porque los ocho dias de oro del corte ingles en realidad siempre duran mas de dos semanas.
Las vistas desde el circulo de piedra, en lo alto de una pequeña loma, eran magnificas. La tierra y el mar se fundian en montones de calas, peninsulas, rias y en los miles de recodos que la escarpada costa ofrecia. Quizas era el tipo de turismo, muy rural, sin grandes ciudades, en contacto con la tierra. Quizas fuese el hecho de hacer paradas cada pocos kilometros, no estando mas de media hora en el coche entre visita y visita. O quizas fuese el buen tiempo y el magnifico sol y los dias tan largos. Fuese como fuese, y pese a estar tan solo en nuestro segundo dia, este viaje realmente nos estaba llenando.
Volvimos una vez mas al coche, pero antes, no puedo resistirme a dejar un trocito mio en aquel lugar tan magico.
Despues de salir de aquel laberinto de senderos en la Irlanda mas profunda volvimos a una carretera mas o menos principal, por llamarlo de alguna manera, y continuamos hacia Baltimore, nuestro proximo destino.
En apenas media hora larga nos plantamos alli. Baltimore, Dún na Séad en irlandes, es otro pequeño pueblo costero. Si bien mucho menos turistico que Kinsale. Tambien estaba situado en una ria, resguardado de mar abierto. Nada mas llegar al pueblo, vimos algo que no sabria muy bien como llamarlo. En aquel momento y para salir del paso, lo llamamos "la cosa blanca". Y acto seguido, buscamos un camino para subir hasta alla arriba.
Idoia con la gran cosa blanca
Resulto ser una especie de faro pasivo para advertir a los navegantes de la escarpada costa al entrar en la ria de Baltimore. Si bien no podia subirse (cosa que decepciono un poco, pues tenemos la mania de subir cosas cuando hacemos turismo, particularmente yo), las vistas no decepcionaron para nada. A veces uno no sabia como podia haberse formado todo aquello. Lenguas de tierra y de agua por todos lados, se fundian unas con otras creando un paisaje unico. Ganas nos daban de saber como se veria todo desde el agua. La verdad es que todo el paisaje invitaba a navegar. No me extraña en absoluto que haya tanta aficion aqui. Desde un pequeño velero aqui podrian visitarse todas las calas y pueblecitos de la costa, igual que nosotros hacemos en coche, pero desde el otro lado, y ver las vistas tan maravillosas desde otro punto de vista.
Si bien la idea de navegar estas aguas se queda pendiente en este viaje, es algo que definitivamente esta en mi lista de posibles aventuritas para un futuro.
James sin la gran cosa blanca
Salimos de Baltimore ya pasadas las nueve. En Baltimore no encontramos ningun sitio donde pasar la noche y se hace de noche rapidamente. Tras meditarlo y sopesarlo un poco, Idoia y yo decidimos pasar la noche en el coche. No es algo tan repentino, desde antes de salir pensamos que seria buena idea pasar la noche en el coche al menos un dia, si encontramos un sitio bonito donde hacerlo. Para ello ibamos preparados con sacos de dormir y todo lo necesario para pasar la noche. Ademas estabamos en verano y el calor estaba apretando mas de lo normal, si conseguiamos encontrar un sitio bonito, no habria problemas.
Asi, salimos de Baltimore y recorrimos un poco mas de litoral camino de Kerry (¡recuerdo que aun no hemos llegado a Kerry!) y si bien nos encontramos con muchos miradores con magnificas vistas, estamos al pie de la carretera principal y con demasiado trafico.
Decidimos entonces subir un poco sobre una loma cercana, por una carretera secundaria. Bueno mas que secundaria, era un carril de un unico sentido y encima estrecho, donde la maleza se nos metia por las ventanillas, que terminaba en una parcela donde alguien se estaba haciendo una casa. El lugar perfecto. Antes de llegar a la casa en construccion, en una pequeña explanada donde nos cabia el coche de sobra aparcamos y nos bajamos a escuchar. Nada. La carretera mas principal estaba junto a la costa, mucho mas abajo nuestra, que nos encontrabamos casi en lo alto de la colina. Ninguna casa alrededor, ningun ruido, a nuestra espalda una arboleda y en frente nuestro, unas magnificas vistas sobre todo el litoral, un faro y el pueblo con todas sus luces. Realmente ha merecido la pena la busqueda.
Una vez alli nos acomodamos y nos disponemos a pasar la noche, como en un autocine, peron con las vistas solo para nosotros.

Los dos
Tanto Idoia como yo estabamos completamente cansados, pero muy felices. Habia sido un dia largo pero colmado de experiencias: el castillo de Blarney, la piedra de la elocuencia, los jardines, las escaleras, Kinsale, sus calles con flores y casas de vivos colores, el Charles Fort, Timoleague y su monasterio, el casi-imposible de encontrar circulo de piedra, Baltimore y su gran cosa blanca, y miles de paradas en cada curva y en cada mirador. Verdaderamente habia dado mucho de si el dia.
Ya es completamente de noche, y solo se distinguen las luces del pueblo en lo mas bajo, y algunas luces salpicadas en otras lomas bañadas por este laberinto de lenguas de agua. Tambien se distingue perfectamente el faro, el cual pese a estar lejos, nos ilumina ligeramente el interior del coche cada, exactamente, 6 segundos. Si bien al principio parecia que iba a ser molesto, al poco encontre el suave vaiven del ligero resplandor sumamente relajante, y no pude menos que caer dormido en un profundo sueño que tanto necesitamos. Hoy nos lo hemos ganado.
Despues de dos dias de viaje, mañana por fin llegaremos a Kerry, ¿que sorpresas nos tendra preparadas? No puedo esperar a verlas.