Nos levantamos temprano pues teniamos que comprobar que el tiempo fuese suficientemente bueno, teniamos que recogerlo todo, preparar el material, desayunar y estar en la base de la montaña lo mas temprano posible. Como anoche llegamos tan sumamente cansados y tan tarde, no nos quedaron fuerzas para hacer ningun preparativo, y ahora tenemos que hacer mas de lo que nos gustaria en el poco tiempo de que disponemos.
Nada mas comprobar el tiempo vino la primera dificultad: nublado. Desde nuestra posicion, no podemos ver las cimas cercanas pues estas cubiertas de nubes. El Carrauntohill sin duda tambien estaria nublado. Eso significaba visibilidad cero en el ultimo tramo, una de las peores cosas que te puede pasar en la montaña.

Carrauntohil al fondo
Antes de decidir nada, nos damos un buen homenaje con el desayuno: full irish breaskfast. Esto es, desayuno continental, con huevos, beacon, salchichas, pudding y alubias. Mi favorito de las vacaciones, daba igual el momento del dia, siempre era bueno para tomarlo. Tanto turismo y tanta actividad estaban despertando un apetito voraz en mi, desconocido hasta entonces.
Una vez con el estomago lleno y todo preparado en el coche, volvimos a mirar a las montañas. Alli seguian las nubes. Por un lado, sabiamos perfectamente que seria peligroso llegar a lo alto y que la niebla nos atrapase, por otro, sabiamos que una vez en la montaña y cerca de la cima, nos seria muy dificil tomar la decision de dar la vuelta y abandonar el obejtivo. Todos los dias no puede uno venir a Kerry, y llevabamos un tiempo preparando esto.
Hicimos de tripas corazon y partimos rumbo a la base de la montaña.
Pasaban unos minutos de las 9am cuando llegamos al final del camino, donde dejariamos el coche y empezariamos nuestra marcha. La cronica de lo que nos paso en el Carrauntohill, la montaña mas alta de Irlanda, esta en la seccion de aventuritas y la puedes encontrar en ese enlace.
A la vuelta, cogimos el coche y partimos rumbo a Killorglin. Lo primero fue una obligada visita a algun supemercado para comprar algo de comida, agua y algo mas que nos hacia falta. Con tanta actividad estabamos hambrientos. Si bien siempre llevamos algo de comida con nosotros en el coche, estabamos en reserva y hacia falta carganos otra vez.
En el pueblo no vimos gran cosa. Seguramente debido mas a nuestro cansancio que a la falta de paisajes o bellos rincones.
Seguimos nuestro camino bordeado la costa. Al ser verano todavia nos quedaban muchas horas de luz por delante, y queriamos aprovecharlas bien.
Vimos otro anchuron en una curva y aprovechamos para parar y hacer mas fotos de las magnificas vista a las rias y las islas. ¿Que era aquello? Al darme la vuelta y mirar la colina vi un pequeño letrero: bee hives huts, que viene a ser algo como 'casitas de colmenas de abejas'. Y realmente eso es lo que parecian. Dejamos el coche el anchuron y tras contemplar las vistas, andamos un poco hasta donde estos estaban.
Aqui no habia tiendecita, ni entrada, ni tickets, ni turistas, nada. Solo una casita pequeña, a todas luces habitada, que tenia vallada gran parte de aquella loma. Podriamos haber llamado al timbre y haber preguntado, pero como ni queriamos molestar, abrimos una cancela y entramos dentro.
Aquello era enorme, y esas curiosas estructuras estaban por todos lados. A veces formaban grupos de 2 o 3 anexadas, y otras veces se comunicaban mediante pasadizos subterraneos. Eran basicamente, unas chozas de base redonda de piedra, con el techo tambien de piedra. No habian utilizado argamasa de ningun tipo, y las piedras no estaban talladas. Como habian hecho un techo de piedra asi y habia resistido el paso de varios miles de años (¡son restos prehistoricos!) es algo que no alcanzo a concebir.

Bee Hives
Las chozas no tenian ventanas, solo una puerta a la calle y ocasionalmente un pasaje a una choza contigua. Eran ademas tan altas como dos hombres.
Habia montones por todos lados, y tambien habia restos de otras formaciones, como muros divisores, como formando calles o algo parecido, restos de chozas que si habian sido derruidas, y hasta habia muros para contener la tierra, pues en algunos sitios podia verse claramente que habian transformado parte de la ladera en terrazas. ¡Incluso en la parte mas alta de la ladera podian verse restos de lo que tuvo que ser un grueso muro exterior!
Aquello sin duda alguna eran unos restos prehistoricos de proporciones considerables. ¡Era un poblado entero! Y no habia que desenterrarlo; ¡Yo estaba andando por sus calles! Que alli no hubiera un centro de visitantes cobrando 10 euros y vendiendo camisetas y postales en estos tiempos en que vivimos me parece un autentico milagro. Pero que ademas todo estos restos de un poblado entero esten en manos privadas (formaba claramente parte de los terrenos de una vivienda rural) es ya algo que definitivamente no se ve todos los dias.
Asi es Irlanda, a veces un arrollador pais que crece a un ritmo vertiginoso y otras veces cuna de cosas tan autenticas y cercanas a la tierra que hacen pensar que por aqui no pasa el tiempo. Verdaderamente Kerry es un mundo aparte dentro de Irlanda.

Bee Hives
Cuando nos disponiamos a salir por donde habiamos venido, nos encontramos con una mujer mayor esperandonos en la puerta. Mal vamos. Gracias a mis profundos conocimientos de peliculas americanas se que esto era un allanamiento de morada en toda regla, y que solo los ex-policias alcoholicos mas duros y que han sido expulsados del cuerpo pueden hacerlo.
Nosotros eramos dos pobres turistas, asi que mal nos veiamos. Largos se hicieron esos minutos en los que desandamos el camino ladera abajo hasta donde ella nos esperaba con los brazos en jarras.
En una habil maniobra, empece yo la conversacion un poco antes de llegar a su altura para ir rompiendo el hielo: "¡Tiene usted un precioso poblado aqui!". Podria haber dicho mil cosas mas inteligentes, pero solte esa chorrada. "¿Sabeis que teneis que pagar una entrada?". ¡Oh! ¡Con la iglesia hemos topado Sancho! Esta claro que en todas partes cuecen habas. "Es que, no vimos el cartel". Vale, parece la tipica excusa, pero en este caso era verdad, no habia cartel, aquello era un casa con sus cuatro cabras. Yo, en otra habilisima maniobra, me hecho mano a la cartera y le digo que no tengo cambio de 50, pero que tengo unas monedas (le tiendo la mano y le enseño calderilla que no llega ni a los 4 euros). Llegados a este punto, la mujer o entra en casa para cambiarme 50 euros y cobrarme lo que sea o se conforma con la calderilla. La mujer, señalando mi mano dijo: "Oh, con esa moneda de dos euros sera mas que suficiente".
Vaya, ahora me hizo sentirme mal por haber pensando que queria timarme, cuando solo queria una propina. Les juro que si hubiese tenido un billete de 5 euros se lo hubiese dado. A veces las cosas no son lo que parecen.
Por si fuera poco, nos enseño otra de esas chozas, pero esta vez una enorme, que se encontraba justo al lado de su casa y nos hablo un poco de todo aquello y de como no figuraba en las guias porque no queria convertir aquello en una atraccion de feria. Ella prefiere mantener todo aquello tan aparte del mundo como pueda. De hecho, en el anchuron de enfrente no caben mas de 3 o 4 coches, asi que no creo que esto jamas se llene de turistas.
Nos volvimos a montar en el coche y pusimos rumbo al monasterio de An Risc. Seguiamos bordeando la costa aqui y alli, entrando y saliendo del mar, siempre muy al filo de la serpenteante carreteta. De fondo, pequeñas peninsulas e islas verdes salpicaban el horizonte.
En una de las curvas, vinimos a dar con el punto mas al oeste de toda Irlanda. Hace tan solo unos dias estabamos en el punto mas al sur, y hace tan solo unas horas en el punto mas alto. Y quien nos iba a decir que solo un par de semanas mas tarde estariamos en el punto mas al norte. Teniendo en cuenta que vivimos a pocos kilometros del punto mas al este, se puede decir que en el espacio de dos semanas recorrimos irlanda a todo lo ancho, largo y alto. No deja de ser una anecdota interesante.

Punto mas al Oeste
Paramos el coche y contemplamos el bellisimo paisaje del punto mas al oeste de la isla. Al fondo, America. Una extrañisima luz lo bañaba todo, dandole una paz y tranquilidad al lugar infinitas. Alli no habia ruidos, no habia prisas, ni siquiera pasaban coches. Apagamos el motor y disfrutamos un buen rato del paisaje.
De camino al monasterio, pasamos por Ballyferuite (Baile An Fheiré en irlandes). Este pueblo enseguida llama la atencion del visitante, pues se encuentra en una zona de habla gaelica exclusiva, y por lo tanto nos encontramos con que todos los letreros de tiendas, carteles y demas estan en irlandes. Es realmente curioso. Debe de ser sumamente dificil para estas gente mantener su lengua frente al empuje de, ni mas ni menos, el ingles.
Casi a las 10 y apurando los ultimos rayos del sol veraniego de estas latitudes llegamos al monasterio de An Risc. Que no era tal, sino mas bien lo que quedaba de este. Nigun edificio se habia conservado entero. Si bien quedaban montones de restos, muros, y los perimetros de todo el recinto. Que ademas estaba amurallado. Lo mas interesante era sin duda la coleccion de piedras labradas. Cruces latinas, lapidas planas y un sin fin de monolitos de piedra de diferentes tipos, cuidadosamente labrados con una mezcla hetereogenea de simbolos cristianos y celtas. Sin duda databan de la epoca de San Patrick, patron de Irlanda y quien cuenta la historia que introdujo el cristianismo en Irlanda. En esta epoca, las tradiciones locales celtas se mezclaron con las nuevas ideas cristianas, dando lugar a obras mixtas entre lo sacro y lo profano.

Standing Stone
De nuevo en el coche y ya completamente a oscuras, comenzamoa a buscar un Bed & Breakfast donde pasar la noche. Normalmente tardamos 10 minutos en encontrar uno, hoy que estabamos especialmente cansados de la paliza del dia, cada minuto sin pegarnos un duchazo y meternos en la cama se hacia largo y agotador. Afortunadamente habia un pueblo grandecito (para los estandares de la zona) muy cerca de alli.
Despues de unos 20 minutos no habiamos visto ni uno solo. Es mas, no habiamos visto ni una casa ni, lo mas preocupate, un solo bar. Al parecer y segun la cartografia de abordo, nos habiamos alejado de la costa y estabamos atravesando algun tipo de parque natural entre las montañas. (El porque un parque natural tiene una carretera completamente recta que lo parte en dos, es algo que no entendi). A veces pienso que cometimos algun error de navegacion que nunca entendimos y no llegamos al pueblo, sino que subimos de nuevo a las montañas, dimos unas tres o cuatro vueltas, y bajamos por el otro lado.
Despues de muchos kilometros, por fin salimos del bosque. La carretera llega a un acantilado muy abrupto (pongo mi mano en el fuego que mas de uno ha manchado los pantalones al pegar un frenazo al final de aquella recta) y gira a la derecha, hacia dentro de una bahia. Entonces la carretera gira a la derecha y bordea el acantilado mientras desciende hasta un pueblecito en el fondo de la bahia. Es noche cerrada y todas las luces el pueblo y de las casas del otro lado de la bahia se reflejan en el mar. Parece una maqueta viva.
Pero, ¿dije luces? De repente, al salir de una curva nos encontramos con lo ultimo del "pimp my ride" de campo: un tractor con menos luces que una patera de noche. Por algun motivo que se me escapa, aquel granjero no consideraba interesante o util tener luces en un inmenso tractor que circulaba a 20 km/h por una carretera llena de curvas que bordea un precipicio. Primero la frenada despues de la recta, y ahora esto. Demasiados contratiempos viales para las horas que eran. No teniamos ninguna intencion de adeltantarlo. Acababamos de bajar del Carrauntohill vivos y apenas habiamos tenido tiempo de saborearlo. Si no nos caimos alli de milagro, no lo ibamos a hacer ahora por andar con prisas. Asi pues, pasamos una media hora divertida bajando hacia el pueblo a 20km/h detras del tractor.
Cuando por fin llegamos al pueblo, no vimos ni un solo Bed & Breakfast, mas desalentador no podia ser. Ya habiamos pasado la medianoche y no podiamos encontrar donde dormir. Pasamos el pueblo, donde no habia nada interesante, y pusimos rumbo al siguiente, a ver si teniamos mas suerte.
Finalmente, por el camino, encontramos un Bed & Breakfast al pie de lo que eran 4 pares de casas a cada lado de la carretera. No es facil llamar a un B&B rural a las 12 y media y pedir una habitacion. Probablemente todos los huespedes lleven 4 horas durmiendo, y la dueña, con suerte, este en bata y zapatillas pensando si comprar o no la aspiradora que le venden por la tele. Si a esto le sumas que justo depues de haber pulsado el timbre infernal y haber despertado a la mitad de los que alli dormian, te das cuenta de que en la puerta han colgado un cartel de "no quedan habitaciones", la cara que se le queda a uno no tiene nombre. La mujer se iba apensar que era medio tontito.

Vistas
Efectivamente la mujer abrio la puerta, apunto al cartelito con el dedo, y me miro pensando: "este es medio tontito". Yo, para salir de aquella situacion de algun modo, le dije que ya habia visto el cartel, pero es que se nos habia hecho muy tarde y no teniamos donde pasar la noche, y que ella quizas conociese a alguien en los alrededores que nos pudiese echar un cable.
La señora, en bata y zapatillas, nos hizo seguirla unos metros mas abajo por la carretera. ¿Habia otro B&B a 20 metros y no lo habiamos visto? Iba a resulta que despues de todo no eramos muy listos. Pero no, la señora giro a la izquiera y abrio una viejisima estrecha puerta de madera que no hubiera podido aguantar el peso de un cerrojo de haberlo tenido, y nos hizo ademan de entrar dentro. Sobre la puerta se leia: "Guiness".
Efectivamente, entramos en un bar irlandes, perdidos de la mano de dios en Kerry, con una señora en bata y zapatillas se supone que, buscando alojamiento. La clientela estaba formada por lo mas selectos hombres de la comarca, haciendo cosas de hombres selectos. En esto que la mujer le dice al camarero y presumiblemente el dueño, que donde podriamos pasar la noche por aqui. En seguida las cinco o seis personas que se encontraban en la barra, empezaron a dar opiniones de todo tipo, creando un breve pero acalorado debate sobre el turismo rural en la region. Finalemte, yo alze la voz para decir que lo unico que queriamos era un B&B cercano. Aparentemente, aparte del que regentaba la señora, no habia ningun otro cerca. Pregunte por hoteles, posadas, campings, hostales, refugios, conventos, hospederias, paradores y un largo etcetera. Una de dos, o aquellas personas eran muy negativas, o realemnte el turismo local estaba muy estancado, como hace un momento avocaba la faccion de mas al fondo de la barra.
Finalmente, una de las personalidades selectas dijo: "Podeis veniros los dos a dormir a mi casa". Lo que viene a continuacion, es un mini-curso de como rechazar la hopitalidad irlandesa, en el corazon de la hospitalidad irlandesa: "Oh no es necesario, no queremos causarle ninguna molestia, ademas no tenemos prisa y no estamos tan cansados, podemos conducir un poco mas, buscar aqui o alla, oh no se preocupe."
Que Idoia y yo mismo necesitabamos una muy buena ducha y una cama saltaba tanto a la vista como que eramos dos. Era mentira, yo lo sabia, ellos lo sabian...
"¿Realmente no hay ningun sitio cerca donde pueda pasar la noche?" pregunte en un ultimo intento de sacar algo en claro.
"Bueno", dijo el camarero, y todos escuchamos atentamente, como quien va a revelar una gran verdad, como quien va a recitar con voz angelical la formula de la cocacola o quien asesino a John Fitzgerald Kennedy, el camarero dijo:
"Esta el salon de Keane".
Y de repente todas las personas selectas echaron hacia atras los hombros, se golpearon la frente con la palma de la mano y empezaron a contar cosas del tal salon de Keane. Uno tenia una hija que se caso alli, otro vive enfrente, otro habia trabajado alli pintado e incluso uno paraba alli a echar una cervecita de vez en cuando.
Aparentemente, era un salon de celebraciones, que tenia el salon/bar en la planta baja y habitaciones en la segunda, para los campeones que no podian llegar muy lejos despues de una noche de Guinnes. Me pregunto si tendria ascensor.
Asi, el dueño nos tendio una tarjeta y nos dieron indicaciones de como llegar. La dueña del B&B se apresuro a cojer la tarjeta y escribir su nombre detras: "Decid que vais de mi parte". Me dieron ganas de decirle que en una industria turistica tan pequeña, y siendo nosotros extranjeros, no creo que el tal Keane tuviera muchas dudas acerca de quien nos referia a esas horas. De todos modos, yo hubiera dicho que venia de parte del mismimo John Fitzgerald Kennedy si con eso hubiera conseguido una ducha y una cama.
Asi pues cojimos la tarjetita, nos despedimos de los hombres selectos y de la regente del B&B en bata y zapatillas, y nos fuimos de nuevo en el coche a buscar a un tal Keane que celebraba bodas, a ver si tenia una habitacion para nosotros. Eran ya mas de la 1 de la madrugada.
Se lo crean o no, el sitio ese existia y lo encontramos. Yo tenia mis dudas. Nada mas bajar del coche, salio por la puerta un hombre alto que vestia un traje que parecia pintado sobre el. O quizas yo me habia impregnado del aire de los hombres selectos. Era irlandes y no iba borracho, probablemente era el encargado.
Enseguida se nos presento, el tal Keane, nuestro contacto. En este trocito del mundo, ente los hombres selectos, quizas no habria Internet, pero las noticias viajaban mas rapido que los 80km/h a los que ibamos por aquellas carreteritas. Al parecer, la señora, o el dueño del bar, le habia llamado para "explicarle" nuestra situacion, y por eso nos estaba esperando en la puerta. ¿Que le habran dicho los hombres selectos? Nunca lo sabremos, pero se lo agradecere siempre.
Nos ayudo con nuestro equipaje y nos llevo a nuestra habitacion. La decoracion era preciosa, y muy cara. De camino, nos enseño una sala donde podiamos descansar y pasar un rato como en casa. Habia una mesa de billar, montones de libros y discos, una minicadena y una pantalla plana enorme. Tambien pasamos por una cocina magnificamente decorada y con todo lujo de detalles. Esto, que a primera vista puede parecer magnifico, no lo es tanto si uno hace como yo y cuenta las habitaciones que habia en la unica planta del edificio: once. Lo que queria decir, debido a un sencillo truco que llamo matematicas, que yo iba apagar una onceaba parte de la mesa de billar, la pantalla plana y todo aquello. Y es que nadie da duros a cuatro pesetas.
La habitacion era magnifica, mas que limpia, aquello estaba nuevo. Nos aseguro que por la mañana, tendriamos vistas sobre el lago.
Por ultimo, nos dijo que el bar cerraria en 15 minutos, por si nos queriamos tomar una cerveza o algo. Y es que faltaban 15 minutos para las dos de la mañana, el dia habia sido mas largo y mas completo de lo que a priori se esperaba, pero habia merecido la pena hasta el ultimo minuto. Esas dos cervezas nos las habiamos ganado Idoia y yo con creces, pero nos las tomariamos otro dia.
Finalmente, Keane el que vestia mucho mejor que los hombres selectos nos dijo que mañana arreglariamos los papeles y eso, que ahora debiamos descansar y que no nos preocuparamos de nada.
Y efectivamente, en aquel momento no pensaba preocuparme de nada, tenia que descansar mucho para poder afrontar lo que me iba a costar todo aquel servicio tan magnifico. Pero eso seria al dia siguiente, ahora solo queria darme un duchazo y meteme en la cama las horas de noche que quedasen.
Necesitabamos descansar para mantener el nivel al dia siguiente, en el que despues de ver todo lo que podamos por la mañana, tendriamos que poner rumbo a Dublin por la tarde.
Pero eso seria mañana, es decir dentro de unas horas...